Programa: “Sin Atajos”, con Marcelino Blanes y Ángeles Bandrés (Radio Nacional de España).

Si hay una especie adaptada a vivir, durante todo el año, en nuestras cumbres más altas, donde imperan unas duras condiciones, ese es el lagópodo alpino o perdiz nival. Para sobrevivir en climas tan extremos, los lagópodos poseen  diversas adaptaciones: por ejemplo, tienen los pies y los dedos completamente emplumados, lo que les confiere un aislamiento térmico idóneo; acumulan también reservas de grasa y en invierno ralentizan su metabolismo. Y es muy curioso cómo cambian el plumaje, en cada estación, mimetizándose a la perfección con su entorno: en invierno son totalmente blancas, prácticamente invisibles, y en verano presentan una coloración muy parecida a las rocas de alta montaña.

En el ámbito peninsular, el lagópodo alpino solo aparece en los Pirineos, entre las cumbres más altas de la Cerdanya, en Cataluña, y el Macizo de Larra, en Navarra. Se distribuye también en otros lugares del mundo, como en las regiones circumpolares, entorno al ártico y en zonas alpinas. Aquí curiosamente quedó recluida como consecuencia de las últimas glaciaciones, que aislaron a determinadas especies en nuestras montañas más altas.

Está disponible también el podcast del programa completo, emitido en RNE el 16/12/2019: Enlace.